Thursday, June 10, 2010

EL PATÉTICO MUNDIAL DE SUDÁFRICA

El siguiente texto me llego por correo. Es de un señor llamado Ricardo Izaguirre, cuyo blog es el siguiente La Chispa.
Me parece bien interesante de leer ya que es posible vislumbrar a todas luces lo ironico de organizar un mundial en un pais como Sudáfrica.
Acá les va:

EL PATÉTICO MUNDIAL DE SUDÁFRICA.

Con un millón 220 mil kilómetros cuadrados y una población cercana a
los cincuenta millones de habitantes, esta nación se debate en los linderos
de la miseria. Con un índice de mortalidad que supera netamente al de
natalidad, su población, con una esperanza de vida de apenas 44 años, está
destinada a desaparecer. Con casi seis millones de infectados de SIDA, no
tiene oportunidad de lograr algún desarrollo. Con un ingreso per cápita de
apenas dos mil dólares, llena todos los requisitos de un país quintomundista
sin esperanza alguna. Y aunque es el más industrializado de África, el
mayor productor de diamantes y oro en el mundo, toda esta riqueza se queda
en las manos de cinco millones de europeos que son los dueños de todo los
que vale la pena en ese país. Todos los negros viven en la edad de piedra,
y lo que es peor, con una mentalidad de sirvientes que heredaron de siglos
de esclavitud y humillación. Un país sumido en la calamidad a la que los
somete una minoría blanca, es una vergüenza para el África y el mundo
civilizado. Con un sistema de salud miserable, sin hospitales ni clínicas,
está condenado a la tragedia. Entonces, ¿cómo es que una nación así
organiza un campeonato mundial de fútbol, un espectáculo propio de naciones
ricas a las cuales les sobra el dinero para derrocharlo en lujo y
diversiones? ¿Cuántos hospitales, escuelas y universidades se podrían haber
construido con lo que gastaron en esos estadios y la infraestructura
necesaria para presentar ante el mundo una cara aceptable? Y lo que es
peor ¿por qué han sido patrocinados por el mundo futbolero?
Sin embargo, y pese a todo el esfuerzo y la propaganda, es fácil
adivinar lo que hay detrás de esa payasada. Hermosos y modernos estadios en
medio de la nada, en solares baldíos sin conexión alguna con el alma de ese
pueblo, por más que les den pitoretas y los pongan a actuar como si en
realidad estuvieran felices y participaran de la riqueza que genera ese
país. Lo de Sudáfrica es una maroma política mediante la cual los blancos
pretenden maquillarse el rostro ante el mundo. Es una treta mediante la que
tratan de hacer creer a la humanidad que ahí todo anda bien y que las
enormes masas de nativos son felices y que tienen oportunidades para todo.
Por desgracia, esa turba ignorante de negros no sabe que está siendo
utilizada por esa minoría de europeos. Ahí nada cambió, el régimen
esclavista persiste en la forma más brutal, solo que bajo en antifaz de la
democracia y la igualdad. El apartheid sigue vigente en toda Sudáfrica, por
más que la farsa del mundial trate de hacer creer al mundo que no es así.
No importa cuántos nativos veamos tocando trompetas y haciendo bufonadas, la
verdad de lo que pasa en ese país, es deprimente. El Mundial solo es
una “lavada de cara” que pretende hacer la minoría blanca en confabulación
con Europa, Estados Unidos y los judíos. Sudáfrica es un país de esclavos
de ínfimo nivel en manos de una minoría de blancos que sigue siendo la dueña
de todo. Y este mundial no es sino un intento por legitimar la vergüenza
que subsiste por detrás de esta mascarada.
¿Cuántos millones de negros han sido inoculados con el virus del
ébola, sida y otros para desaparecerlos de la faz de la tierra? Solo ellos
lo saben. Ese mundial equivale a que los judíos montaran otro en Gaza y
Cisjordania y les dieran pitoretas a los nativos para que el mundo creyera
que son felices. Sudáfrica es una nación paupérrima que no está en
condiciones de financiar un circo de esa clase, y eso lo saben muy bien los
europeos y todas las delegaciones que van llegando a ese país. Y aunque la
mayoría, por respeto a algo que desconocen, no diga nada por no “ofender” a
los anfitriones, se dan cuenta de cómo está la situación en ese país en
donde cuatro gatos (los blancos) viven a un nivel europeo, mientras que
millones de negros lo hacen en condiciones de verdadera desgracia. Casi
nada ha cambiado en esa nación. Es cierto que ya no los matan como en los
tiempos del apartheid, pero ahora viven en peores condiciones que nunca,
librados a su desgracia. Dueños de recursos incalculables de productos
minerales, estos solo pasan por sus manos de esclavos mientras los sacan de
las entrañas de la tierra y los ponen a disposición de los blancos.
¿Qué representan esos enormes estadios en medio de la nada? Vean
que no están en ciudades ni forman parte de la vida natural de los
sudafricanos sino que son un decorado artificial desconectado de ese
pueblo. Ese campeonato mundial de fútbol solo es una treta para legitimar
un régimen desgraciado (el ideal de los europeos) que pretende convertir a
cada país africano en un surtidor de materia prima y mano de obra barata
bajo la dirección de unas minorías de blancos… como antes. Ahí están los
terrenos y las riquezas que ya se agotaron en Europa. Y en cuanto a los
esclavos, ya no hay que transportarlos a ninguna parte, están ahí… a
montones. Solo es cuestión de mostrarle al mundo lo que ellos (los
blancos) son capaces de hacer, a pesar de esas turbas de negros idiotas que
solo saben tocar pitoretas y brincar como locos. Así queda justificado
todo, y la humanidad podrá suponer cuánto ha avanzado Sudáfrica, cuánto se
ha desarrollado y lo bien que le va bajo la tutela de los afrikáner
(holandeses y judíos). Toneladas de oro y diamantes que forman un río de
dólares de los cuales nada llega a los nativos, construyen el caudal del
cual han desviado unos cuantos centavos para crear la ilusión de un
bienestar ficticio del que goza el pueblo sudafricano.
Ese mundial en Sudáfrica es como organizar un gigantesco banquete de
las mejores comidas en las plazas y calles de Bangladesh; es una ofensa a la
conciencia de la humanidad. ¿Tendrán los nativos alguna idea de cómo han
sido utilizados para presentar ante el mundo una imagen idílica de lo que
sucede en su tierra? Pero lo que es más importante, ¿la tienen las
delegaciones que avalan esa farsa con su presencia? Estimado lector: no
crea lo que yo digo; investigue, estudie, piense y adivine lo que en
realidad sucede en ese país en donde una arrogante minoría de blancos vive
en condiciones superlativas, mientras que decenas de millones de nativos
agonizan en los terrenos de la miseria y consumidos por decenas de
enfermedades que les han inoculado los esclavistas del apartheid, hasta el
punto de hacer que mueran más personas de las que nacen.
No patrocine esta comedia, pero si tiene que ver el mundial,
conviértase en un severo juez de lo que ahí sucede y no crea todas las
apariencias que ve. ¿Recuerdan lo que hizo Cruyff frente al mundial de
Argentina?
Futboleramente
Ricardo Izaguirre S.
E-mail: [email protected]

Ahora si !
Comenten !!

4 comments:

Julián A. said...

Total y absolutamente de acuerdo con usté!!

sALUDOS

HAMMER said...

JAJAJAAJAJAJAJAJAAJAJA POR FIN ALGUIEN DIJO ALGO BUENO JAJAJAJAJJAAJAJ..... POBRES INFAMES !! ESOS TIPOS COMO SE BURLAN DE ELLOS !!!!!! TODO ESE DINERO MEJOR QUE LO OCUPEN PARA AYUDARLOS PARA LA EDUCACION , HOSPITALES ...ETC ETC.....PERO NO PUEDEN SOLO ELLOS QUIEREN !!!! LOS DEMAS QUE SE JODAN !!!! PERO ASI TIENE QUE SER ES PARTE DE LA VIDA SOLO EL MAS FUERTE SOBREVIVIVE !!! LOS DEMAS MUEREN!!

Fmir said...

Estoy totalmente de acuerdo con que Sudáfrica es un país en donde existe mucha desigualdad y pobreza.

Si embargo creo que el apoyo por parte de la FIFA a ese país en su afán de organizar su máximo evento deportivo, es un apoyo y un aliciente
para esa nación. Incluso existe un plan por parte de la FIFA para impulsar la educación.

Creo que las ganancias que dejara ese evento al país superaran por mucho la inversión realizada y dependerá de los gobernantes el canalizar y administrar por buen camino ese patrimonio. Recordemos que a diferencia de muchos países africanos, Sudáfrica es una democracia y sus ciudadanos son capaces de escoger a sus gobernantes. Asi que yo no creo en eso de que el Apartheid sigue vigente solapadamente. Cada pueblo tiene el gobernante que se merece... para ver ejemplos de esto no tenemos ni que salir de nuestras fornteras.

Jorge M. said...

Ejemplar, entre tanta ignorancia y extrema inocencia alegra saber que todavía algunas personas ponen en duda ciertas cosas y pueden ver mas haya de la propaganda.

Ejemplar.